El término amigable, es un adjetivo que se refiere a la persona que se comporta dando muestras de amabilidad y cortesía. Es propio de la amistad, ¿y qué hacen los amigos? Mostrar afecto, compartir, cuidad, escuchar, dar amor…

Expresarle amor a una persona que vive con el Alzheimer es una de las claves para contactar y mantener el contacto con esa persona”.

Esta significativa frase de John Zeisel, nos acompaña y da valor y expresión a este proyecto donde consideramos fundamental en nuestra sociedad actual, partir y construir nuevas redes de significado y de relación respecto a la realidad del Alzheimer y resto de demencias, partiendo desde las bases de la comunidad.

Si extrapolamos este gran sueño a un establecimiento, un comercio, colegios, hospitales, supermercados, o a una planta hotelera, significa que se ha diseñado, reorganizado su entorno físico y social, pensando en la diversidad de personas que conforman nuestra sociedad, incluyendo e integrando a los colectivos vulnerables en general y a las personas mayores que conviven con el Alzheimer o cualquier otra demencia en particular.

De este modo, todas estas personas pueden disfrutar de un entorno seguro, cómodo, confiable y acogedor… El derecho a vivir dignamente y continuar participando en la comunidad como miembros de pleno derecho, es esencial también para ellos y ellas.

Si lo extrapolamos a un establecimiento, un comercio, una planta hotelera o un supermercado significa que se ha diseñado, o en su caso reorganizado su entorno físico y social, pensando en las personas que conviven con el Alzheimer o cualquier otra demencia, es decir, apoya y permite que éstas disfruten de un entorno seguro, vivan dignamente y continúen participando en la comunidad como miembros de pleno derecho.

Por tanto, un entorno es Amigable con el Alzheimer cuando:

  • Se asumen los principios del Diseño universal y se adapta el entorno físico a estos principios.
  • Se reconoce la diversidad de las personas y se establecen las mejores relaciones posibles.
  • Se anticipa y responde de manera flexible a las necesidades que presentan las personas que conviven con el Alzheimer o cualquier otra demencia, así como a las de las personas que las cuidan.
  • Se contribuye a la integración de las personas que conviven con la enfermedad, la de sus cuidadora/es y familias.
  • Se promueve la visibilización y dignificación de este colectivo.